La carrera para comercializar baterías de estado sólido (ASSB) se ha topado con turbulencias, y un ejecutivo de alto perfil alegó reclamaciones fraudulentas de una startup finlandesa. Yang Hongxin, presidente de Svolt, un importante fabricante chino de baterías, descartó públicamente el reciente anuncio de Donut Lab de un ASSB “listo para producción” como un engaño deliberado.
Afirmaciones audaces de Donut Lab
En CES 2026, Donut Lab presentó una batería con especificaciones líderes en la industria: densidad de energía de 400 Wh/kg, carga completa en 5 minutos, más de 100.000 ciclos con degradación mínima y funcionamiento entre -30 °C y 100 °C. La empresa reclamó además una capacidad de producción a escala de gigavatios hora (GWh), posicionándose para abastecer los mercados globales. Fundamentalmente, Donut Lab se ha negado a revelar detalles técnicos básicos, citando tecnología patentada que evita los metales de tierras raras o el litio, y apunta a la paridad de costos con las baterías de fosfato de hierro y litio. Su capacidad actual declarada es de 1 GWh, con la ambición de alcanzar entre 20 y 30 GWh el próximo año.
Por qué esto es importante: una carrera plagada de desafíos
Las afirmaciones agresivas son inusuales porque la tecnología ASSB permanece en gran medida en el laboratorio. A pesar de años de investigación, ninguna empresa ha demostrado un ASSB de alto rendimiento y verdaderamente producible en masa. El consenso de la industria es que aún quedan obstáculos importantes para ampliar la producción y al mismo tiempo mantener la estabilidad, la densidad energética y la rentabilidad.
La dura evaluación de Yang Hongxin refleja este escepticismo: “Esa batería ni siquiera existe en el mundo… Cualquier persona con un conocimiento básico de la tecnología pensaría que es una estafa”. La acusación pone de relieve una preocupación más amplia sobre la exageración excesiva en la industria de las baterías, donde las promesas infladas pueden atraer capital pero, en última instancia, decepcionar a los inversores y consumidores.
Cronologías de la industria: ¿Una década después?
Los gigantes establecidos están adoptando un enfoque más cauteloso. Toyota apunta a la producción en masa para 2030, mientras que BYD apunta a vehículos de demostración para 2027 y CATL a la producción en pequeños lotes para el mismo año. Estas empresas reconocen que es poco probable que se produzca fabricación a gran escala antes de finales de la década. La propia Svolt está en el proceso de ampliar las baterías de estado semisólido, con celdas de 270 Wh/kg que entrarán en producción en 2026 y celdas de 400 Wh/kg en desarrollo. El gobierno chino también ha intervenido para regular la terminología, cambiando el nombre de las baterías de “estado sólido” a “líquido-sólido” para evitar engañar a los consumidores.
Posición y antecedentes de Svolt
Svolt se originó en la división de baterías de Great Wall Motor en 2012 y se separó como una entidad independiente en 2018. La compañía fabrica sistemas de baterías completos, incluidas celdas, módulos y sistemas de gestión. Su agresivo impulso hacia las baterías de estado semisólido refleja una tendencia más amplia en la industria china de iterar rápidamente en la tecnología de baterías.
El conflicto actual subraya un punto crítico: si bien la innovación se está acelerando, los verdaderos avances en la tecnología ASSB requieren algo más que afirmaciones audaces. La industria necesitará datos verificables, procesos transparentes y cronogramas realistas para justificar el revuelo.
Conclusión: La disputa entre Svolt y Donut Lab pone de relieve los inmensos desafíos técnicos y comerciales en el desarrollo de baterías de estado sólido. Hasta que se demuestre lo contrario, el escepticismo respecto de la rápida comercialización sigue estando justificado, ya que el consenso de la industria sugiere que aún faltan años para la producción a gran escala.























