Durante décadas, los fabricantes de automóviles británicos operaron con un grado inusual de opacidad, negándose a revelar públicamente cifras detalladas de producción y ventas. Esta práctica persistió hasta 1969, cuando la Sociedad de Fabricantes y Comerciantes de Motores (SMMT) finalmente comenzó a publicar estadísticas completas para los principales actores de la industria: British Leyland, Ford, Rootes y Vauxhall.
Escasez temprana de datos
Si bien las cifras generales de producción y exportación de vehículos estaban disponibles ya en el siglo XX a través de los registros comerciales del gobierno, estas cifras se presentaban en términos financieros y carecían de desgloses por fabricante o modelo específico. El SMMT comenzó a publicar sus propias estadísticas en 1923, informando una producción total de 153.000 vehículos, de los cuales 29.000 (19%) se exportaron, principalmente a Australia.
Sin embargo, aún no está claro si el SMMT mantuvo datos aún más granulares sobre marcas y modelos durante este período. Algunos fabricantes, como Wolseley en 1934, hicieron afirmaciones audaces sobre los vehículos más vendidos en determinadas clases, pero rara vez fueron respaldadas por figuras públicas.
Divulgación parcial de la posguerra
Después de la Segunda Guerra Mundial, los fabricantes de automóviles comenzaron a compartir algunos detalles, principalmente clasificados por capacidad del vehículo. En 1951, Autocar informó que los coches de menos de 1.600 cc eran el segmento más popular, pero las ventas detalladas por modelo específico seguían siendo difíciles de alcanzar. Esto contrasta marcadamente con la transparencia en otros países:
- En Suecia (1954), Volvo, Volkswagen y Ford lideraron abiertamente las listas de ventas.
- Francia (1957) vio a Renault dominando, superando en ventas a Simca, Citroën y Peugeot por márgenes significativos.
- Estados Unidos presentó frecuentemente a Chevrolet como su vendedor número uno durante la década de 1950.
El avance de 1969
El punto de inflexión se produjo en mayo de 1969, cuando el SMMT publicó no sólo los datos de ventas actuales, sino también estadísticas que abarcaban los cuatro años anteriores. La gama 1100/1300 de British Motor Corporation (BMC) encabezó las listas de 1965 con 158.000 ventas, seguida por el Ford Cortina (117.000) y el Austin/Morris Mini (104.000).
En 1967, el Cortina superó al 1100/1300 con 165.000 ventas frente a 131.000, mientras que el Vauxhall Viva quedó en tercer lugar con 100.000 unidades vendidas.
Aumento de las importaciones
Los datos también revelaron una tendencia preocupante para las empresas británicas: los automóviles importados estaban ganando terreno, aumentando de 56.000 a 91.000 ventas anuales en esos cuatro años. A la cabeza estaban Fiat, Volkswagen y Renault, aunque su participación de mercado combinada seguía siendo modesta, del 2% cada una, en comparación con el 40% de British Leyland, el 27% de Ford, el 12% de Vauxhall y el 10% de Rootes.
El retraso en la publicación de las cifras de ventas por parte de los fabricantes de automóviles británicos hasta 1969 pone de relieve una reticencia histórica al escrutinio público. El cambio hacia la transparencia puede haber sido impulsado por presiones competitivas, ya que los fabricantes extranjeros siguieron e informaron abiertamente de sus éxitos. En última instancia, esta medida proporcionó a los consumidores una visión más clara del mercado, al tiempo que obligó a las marcas nacionales a afrontar su desempeño de manera más directa.























