El Bugatti FKP Hommage es un hiperauto único en su tipo que fusiona el lenguaje de diseño del icónico Veyron con la potencia bruta del moderno Chiron. Este vehículo, encargado bajo el exclusivo programa Solitario de Bugatti, rinde homenaje a Ferdinand Karl Piëch, el ejecutivo que encabezó el proyecto Veyron original.
Un Veyron en espíritu, un Quirón en el corazón
A pesar de aparecer como una reinvención del Veyron 2005-2015, el FKP Hommage está construido sobre la versión más avanzada de la plataforma W16 de Bugatti: esencialmente, un Chiron muy rediseñado. Esto significa que la silueta clásica del Veyron alberga un rendimiento significativamente mejorado.
Evolución sutil, poder extremo
Bugatti describe el exterior como una “evolución sutil pero significativa”. La parrilla delantera es más pronunciada y fluye perfectamente hacia la carrocería. La parte trasera presenta luces traseras estilo postcombustión, pero con una postura más amplia y agresiva. El trabajo de pintura de dos tonos hecho a medida es una maravilla técnica: las secciones rojas utilizan una base plateada con una capa transparente teñida, mientras que las áreas negras muestran fibra de carbono expuesta con un 10% de pigmento negro para darle profundidad.
El motor del FKP Hommage es un W16 de 8.0 litros quad-turbo tomado del Chiron Super Sport, que entrega la asombrosa potencia de 1.176 kW (1.600 caballos de fuerza métricos) y 1.600 Nm de torque. Esto representa un salto sustancial con respecto a los 736 kW (1.001 caballos de fuerza métricos) y los 1.250 Nm del Veyron original. Las tomas de aire más grandes se adaptan a este mayor rendimiento, mientras que los neumáticos Michelin delanteros de 20 pulgadas y traseros de 21 pulgadas garantizan un agarre óptimo.
Una cabaña diseñada para conocedores
El interior se aleja de los típicos encargos rediseñados a medida. El volante está inspirado en el Veyron original, mientras que el tablero presenta una nueva consola central y un túnel mecanizado en aluminio sólido. Los asientos y los paneles de las puertas están tapizados con tela tejida en París.
Quizás el detalle más llamativo es el reloj Audemars Piguet Royal Oak Tourbillon de 41 mm, que gira sobre un eje diagonal varias veces por hora, impulsado por un exclusivo mecanismo de cuerda automática.
Una inversión de $17 millones
El Bugatti FKP Hommage tiene un precio de más de 10 millones de euros (aproximadamente 17 millones de dólares australianos). El vehículo debutó en la exposición Retromobile París el 29 de enero, antes de ser entregado a la colección de su propietario.
El FKP Hommage no es simplemente un coche; es un testimonio continuo de la ambición de la ingeniería y la artesanía de lujo. La fusión del homenaje histórico y las prestaciones de vanguardia lo convierten en una pieza verdaderamente única en el mundo del coleccionismo de automóviles de alta gama.























