China está ampliando drásticamente su red de carga de vehículos eléctricos (EV), con el objetivo de tener 28 millones de instalaciones de carga para 2027. Esta agresiva expansión refleja el rápido cambio del país hacia la movilidad eléctrica y su liderazgo en tecnologías emergentes como los sistemas de vehículo a red (V2G). A finales de 2025, China ya cuenta con más de 20 millones de puntos de carga, superando a todos los demás países combinados. No se trata simplemente de una cuestión de números; se trata de asegurar la futura independencia energética y dominar el mercado de vehículos eléctricos.
Rápido crecimiento de la infraestructura de carga
El plan de la Administración Nacional de Energía incluye agregar aproximadamente 8 millones de nuevas instalaciones de carga en los próximos dos años. Estos proporcionarán más de 300 millones de kilovatios de capacidad de carga pública, suficiente para soportar más de 80 millones de vehículos eléctricos. El crecimiento se distribuye entre las redes urbanas y de carreteras:
- Áreas urbanas: 1,6 millones de nuevos cargadores rápidos de CC, incluidos 100.000 conectores de alta potencia.
- Carreteras: 40.000 estaciones de carga ultrarrápidas mejoradas con capacidad de 60 kW o más.
Actualmente, China tiene más de 4,7 millones de cargadores públicos con una capacidad combinada de 220 millones de kilovatios, junto con 15,3 millones de puntos de carga privados que suman un total de 134 millones de kilovoltios-amperios. El ritmo de expansión se está acelerando, con un aumento interanual del 49,7 % en las instalaciones de carga públicas a diciembre de 2025.
Expansión piloto de vehículo a red (V2G)
Un elemento clave del plan es el despliegue de la tecnología vehicle-to-grid (V2G). Para 2027, estarán operativas más de 5.000 instalaciones de carga bidireccional. Esto permite a los vehículos eléctricos no solo extraer energía de la red, sino también devolver electricidad, convirtiendo efectivamente a los vehículos en unidades móviles de almacenamiento de energía.
V2G no se trata sólo de conveniencia; se trata de estabilidad de la red. Con millones de vehículos eléctricos potencialmente alimentando energía a la red durante los picos de demanda, China podría reducir drásticamente la dependencia de las centrales eléctricas tradicionales y mejorar la eficiencia energética.
El auge de los vehículos eléctricos en China
La expansión de la infraestructura de carga está directamente relacionada con el crecimiento explosivo de la adopción de vehículos eléctricos en China. En los últimos cinco años, la tasa de penetración de los vehículos de nueva energía (NEV) se ha multiplicado por diez, del 5,4% en 2020 a más del 54% en 2025. La producción de NEV se ha disparado de 1,37 millones de unidades a más de 16 millones de unidades, mientras que las ventas de automóviles de gasolina se desplomaron de 18,17 millones a 10,7 millones durante el mismo período. Esta tendencia está impulsada por incentivos gubernamentales, estándares de emisiones más estrictos y una creciente preferencia de los consumidores por los vehículos eléctricos.
La demanda de una carga cómoda y de alta velocidad aumenta a medida que aumenta la propiedad de vehículos eléctricos. La expansión no se trata sólo de cantidad; se trata de satisfacer las expectativas cambiantes de los conductores de vehículos eléctricos.
Conclusión: La agresiva inversión de China en infraestructura de carga de vehículos eléctricos y tecnología V2G la posiciona como líder mundial en movilidad eléctrica. Esta expansión es fundamental para respaldar el rápido crecimiento del mercado de vehículos eléctricos del país, reducir la dependencia de los combustibles fósiles y ser pionero en la próxima generación de soluciones energéticas.























