Tanto Xiaomi como Ford han negado públicamente los informes que sugieren que estaban en conversaciones para establecer una empresa conjunta para la fabricación de vehículos eléctricos (EV) en los Estados Unidos. Las negaciones siguieron a un informe inicial del Financial Times que citaba fuentes anónimas que afirmaban que se habían llevado a cabo discusiones preliminares.
Reclamaciones iniciales y denegaciones posteriores
El artículo del Financial Times alegaba que cuatro personas familiarizadas con el asunto habían confirmado conversaciones entre Ford y Xiaomi sobre la posible producción de vehículos eléctricos en Estados Unidos. El informe sugirió además que Ford también había entablado conversaciones con BYD y otros fabricantes de automóviles chinos. Sin embargo, tanto Xiaomi como Ford refutaron rápidamente estas afirmaciones. Xiaomi declaró explícitamente que no se produjeron tales negociaciones y también señaló que la empresa actualmente no opera en el mercado estadounidense. Ford reflejó esta negación, calificando el informe de “completamente falso” y carente de base fáctica.
Contexto más amplio: relaciones automotrices entre Estados Unidos y China
Los desmentidos se producen en medio de un creciente escrutinio de la actividad automotriz china en Estados Unidos. El gobierno estadounidense ha aplicado aranceles a los vehículos chinos importados y mantiene restricciones al software y hardware de fabricación china en los automóviles conectados. Este entorno político cada vez más estricto plantea dudas sobre la viabilidad de una colaboración más profunda entre los fabricantes de automóviles estadounidenses y chinos.
A pesar de estas restricciones, el director ejecutivo de Ford, Jim Farley, ha reconocido públicamente la fortaleza de la tecnología china de vehículos eléctricos, importando incluso un Xiaomi SU7 para su evaluación personal. También ha advertido que los competidores chinos representan una amenaza creciente para los fabricantes de automóviles occidentales y que es probable su entrada en el mercado estadounidense. Ford ya tiene un acuerdo de licencia con CATL para la tecnología de baterías utilizada en la producción estadounidense, lo que ilustra aún más la compleja relación entre los dos mercados.
La expansión automotriz de Xiaomi
La entrada de Xiaomi en el sector automotriz con su primer modelo de vehículo eléctrico en 2024 marca una expansión significativa de su base de electrónica de consumo. Mientras tanto, los fabricantes de automóviles chinos como BYD están expandiendo agresivamente sus ventas a nivel internacional, incluida la producción localizada en Europa, el sudeste asiático y América Latina.
Los desmentidos tanto de Xiaomi como de Ford confirman que no hay negociaciones en curso para una empresa conjunta en Estados Unidos. Sin embargo, el contexto más amplio sugiere un interés constante por parte de los fabricantes de automóviles estadounidenses en la tecnología china de vehículos eléctricos, a pesar de las tensiones geopolíticas.
Esta situación subraya el delicado equilibrio entre los intereses comerciales y las presiones políticas que configuran el futuro del mercado mundial de vehículos eléctricos.
