Pantallas táctiles en los coches: un error según el creador del iPhone

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El diseñador detrás del iPhone original, Jony Ive, ha criticado duramente la adopción generalizada de pantallas táctiles como controles primarios en los vehículos modernos. A pesar de su propio papel en la popularización de la tecnología, Ive afirma que las pantallas táctiles son fundamentalmente inadecuadas para su uso en automóviles debido a preocupaciones de seguridad.

El problema con la dependencia de la pantalla táctil

Ive explica que la pantalla táctil del iPhone fue diseñada para resolver un problema diferente: crear una interfaz versátil y multipropósito donde los botones físicos no eran prácticos. Nunca tuvo la intención de que la tecnología reemplazara los controles esenciales en situaciones en las que los conductores deben mantener la concentración en la carretera.

“Nunca habría usado el tacto en un automóvil [para los controles principales]. Es algo que nunca hubiera soñado hacer porque requiere que mires [fuera de la carretera]. Así que esa es la tecnología equivocada para ser la interfaz principal”.

Esta crítica resalta un defecto crítico en muchos diseños de automóviles nuevos. Los fabricantes de automóviles, influenciados por el éxito de las pantallas táctiles en la electrónica de consumo, las han integrado cada vez más en los tableros, a veces reemplazando por completo los botones físicos. Esta tendencia, sugiere Ive, está impulsada más por la moda que por la resolución eficaz de problemas.

Ferrari Luce: un enfoque contrastante

La reciente presentación del interior del Ferrari Luce EV ofrece un marcado contraste con esta tendencia. El diseño de Ive para Luce presenta una pantalla táctil central junto con una amplia gama de interruptores y botones físicos. Esta elección deliberada prioriza la seguridad y el funcionamiento intuitivo.

Los controles físicos están diseñados para ser táctilmente distintos, lo que permite a los conductores operarlos sin apartar la vista de la carretera. La pantalla táctil está presente pero es secundaria, cuidadosamente integrada en lugar de dominar la interfaz.

Por qué esto es importante

El debate sobre los controles de pantalla táctil en los automóviles tiene implicaciones en el mundo real. Los estudios han demostrado que el uso de pantallas táctiles mientras se conduce aumenta los tiempos de reacción y la carga cognitiva, aumentando el riesgo de accidentes. La confianza ciega de los fabricantes en las pantallas táctiles corre el riesgo de priorizar la estética sobre la seguridad del conductor.

Los comentarios de Ive sirven como advertencia: sólo porque una tecnología sea popular no significa que sea apropiada para todas las aplicaciones. Los controles de los automóviles exigen un estándar diferente, uno en el que la usabilidad y la seguridad tengan prioridad sobre la novedad.

En última instancia, el futuro de las interfaces de los automóviles bien puede implicar un regreso a los controles físicos, complementados con pantallas táctiles cuidadosamente diseñadas en lugar de ser reemplazadas por ellas.