Sir Jony Ive, ex director de diseño de Apple y ahora director de LoveFrom, cree que las pantallas táctiles son una mala elección para los controles primarios del automóvil. A pesar de liderar el diseño del iPhone, un dispositivo que popularizó las interfaces de pantalla táctil, Ive sostiene que esta tecnología no se traduce bien en el uso automotriz. Su firma está colaborando con Ferrari en el interior de su nuevo modelo eléctrico Luce, que presenta en particular controles físicos, diales y perillas junto con una pantalla táctil.
El problema de las pantallas táctiles en los vehículos
Ive enfatiza que las pantallas táctiles requieren que los conductores desvíen su atención de la carretera. Explica que el propósito original de la tecnología táctil era crear una interfaz versátil para dispositivos móviles donde el usuario pudiera alternar entre tareas. Sin embargo, aplicar esto a los automóviles introduce riesgos innecesarios.
“Nunca habría usado el tacto en un automóvil [para los controles principales]. Es algo que nunca hubiera soñado hacer porque requiere que mires [apartando la carretera]”.
Este sentimiento marca un cambio significativo en las tendencias de diseño de automóviles. Durante la última década, los fabricantes de automóviles, incluidos Tesla, Ford y numerosas marcas chinas, han adoptado interiores minimalistas dominados por grandes pantallas táctiles. Algunos incluso han eliminado por completo los botones físicos, trasladando funciones como la selección de marcha y el control del clima a la pantalla.
Moda versus funcionalidad
Ive atribuye el auge de los interiores de automóviles con muchas pantallas táctiles a tendencias de moda más que a un diseño práctico. Las empresas buscaron la “última” tecnología, lo que dio como resultado pantallas cada vez más grandes y dominantes. La tendencia se ha vuelto tan generalizada que incluso marcas establecidas como Mazda han adoptado pantallas táctiles grandes para funciones tradicionalmente físicas.
¿Un regreso a los controles físicos?
El Luce de Ferrari es un contraejemplo, que prioriza la retroalimentación táctil y el funcionamiento intuitivo. El interior está diseñado con interruptores físicos claramente diferentes para minimizar la distracción del conductor.
Otros fabricantes también están reconsiderando este enfoque. El Concept C 2025 de Audi presenta “tecnología tímida”, incluida una pantalla de información y entretenimiento plegable, y está reintroduciendo interruptores físicos en algunos vehículos. Esto sugiere una tendencia más amplia de la industria hacia priorizar la usabilidad y la seguridad sobre la modernidad percibida de las interfaces totalmente táctiles.
En última instancia, el debate se centra en si las pantallas sirven para agilizar la experiencia de conducción o para complicarla innecesariamente. El regreso a los controles físicos por parte de algunos fabricantes de automóviles sugiere que la funcionalidad y la atención del conductor pueden superar el atractivo estético de los interiores minimalistas dominados por las pantallas.























