Stellantis, uno de los fabricantes de automóviles más grandes del mundo, está cambiando el rumbo de la producción de motores diésel en Europa. Después de un período de eliminación gradual de los sistemas de combustión de petróleo en favor de sistemas de propulsión eléctricos e híbridos, la compañía está reintroduciendo silenciosamente opciones diésel en varios modelos clave. Este movimiento sigue a una serie de cambios estratégicos desde finales de 2024, incluido el regreso de los motores V8 Hemi y la eliminación de los híbridos enchufables.
El silencioso regreso del diésel
Un análisis reciente revela que se han vuelto a agregar transmisiones diésel a vehículos como el Peugeot 308, DS 4, Opel Combo, Peugeot Rifter, las furgonetas Citroen Berlingo y el monovolumen Opel Zafira. Stellantis confirmó esta decisión, afirmando que está respondiendo a una “demanda sostenida de los clientes” y tiene como objetivo “generar crecimiento” ampliando las opciones de sistemas de propulsión. También se seguirán produciendo variantes diésel para los modelos SUV Alfa Romeo Tonale, Stelvio, Giulia y DS 7.
¿Por qué ahora?
El resurgimiento del diésel se produce después de años de declive provocado por el escándalo Dieselgate de Volkswagen en 2015. La controversia condujo a regulaciones de emisiones más estrictas y a un rápido alejamiento de los motores diésel, con lo que el número de modelos diésel en el Reino Unido se desplomó de 167 en 2020 a solo 57 el año pasado.
Sin embargo, la medida de Stellantis sugiere un reconocimiento de que el diésel todavía resulta atractivo para ciertos compradores. En particular, este segmento de mercado permanece relativamente al margen de los fabricantes chinos, que se centran principalmente en vehículos eléctricos e híbridos enchufables. Las opciones diésel podrían llenar un vacío y atender a los clientes que prefieren la autonomía y la economía de combustible del diésel sin la complejidad o el costo de los vehículos totalmente eléctricos.
Cambios de tendencia más amplios
Este cambio es parte de un patrón más amplio en Stellantis, donde se están revisando decisiones anteriores tomadas bajo el ex director ejecutivo Carlos Tavares. La reintroducción de los motores V8, la cancelación de proyectos de vehículos eléctricos y la reactivación del diésel demuestran la voluntad de adaptarse a las preferencias del mercado en lugar de forzar una transición.
Queda por ver si Stellantis logrará un crecimiento significativo reintroduciendo el diésel. Sin embargo, la medida pone de relieve la continua relevancia de los motores de combustión interna en un panorama automovilístico en rápida evolución.
La decisión de la compañía subraya que, si bien el futuro de la automoción es eléctrico, el presente todavía incluye una demanda sustancial de sistemas de propulsión convencionales, y Stellantis parece decidida a satisfacerla.























