Los fabricantes de automóviles enfrentan presión para restaurar los botones físicos en los vehículos

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Las crecientes preocupaciones sobre la seguridad en Europa y China están impulsando un alejamiento de los interiores de los automóviles dominados por pantallas táctiles, lo que podría obligar a los fabricantes de automóviles a reintroducir controles físicos para funciones esenciales, incluso sin una acción regulatoria directa en los Estados Unidos. Este cambio no tiene que ver con preferencias, sino con calificaciones de seguridad y acceso al mercado.

Europa lidera la carga

EuroNCAP, el influyente organismo europeo de seguridad de vehículos, ahora requiere botones o interruptores físicos para funciones críticas como señales de giro, limpiaparabrisas, luces de emergencia, bocinas y sistemas de emergencia SOS. Los vehículos que no cumplan pierden automáticamente una estrella en su clasificación de seguridad.

Esto no es una sugerencia; es una regla dura. Los fabricantes de automóviles tienen una ventana de tres años para realizar ajustes si quieren mantener las puntuaciones más altas. Si bien EuroNCAP no es un regulador, sus calificaciones influyen en gran medida en las elecciones de los consumidores y las prioridades de los fabricantes.

China sigue su ejemplo

China está adoptando una postura aún más firme, considerando reglas que exigen botones físicos de al menos 10 mm x 10 mm para funciones principales. Esto incluye señales de giro, llamadas de emergencia y selección de marcha. ¿El objetivo? Minimizar la distracción del conductor y garantizar que los controles básicos sean accesibles sin tener que sumergirse en el menú.

Esto podría afectar directamente a Tesla, cuyos Model 3 y Model Y dependen en gran medida de pantallas táctiles incluso para funciones esenciales como la selección de marcha. Si bien son funcionales, estos sistemas plantean preocupaciones sobre su usabilidad en situaciones críticas.

Por qué es importante

La tendencia hacia los controles físicos no se trata de resistirse a la tecnología; se trata de interacción hombre-máquina. Los estudios demuestran que los conductores apartan la vista de la carretera durante más tiempo cuando manipulan pantallas táctiles que cuando utilizan botones físicos. Este aumento de la carga cognitiva aumenta el riesgo de accidentes.

“Las directrices voluntarias de la UE no funcionan porque las pantallas táctiles y los sistemas de información y entretenimiento actuales distraen y son inseguros”, afirma Frank Mütze, del Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte. “El hecho de que EuroNCAP exija controles físicos para algunas funciones es un paso bienvenido en la dirección correcta”.

Implicaciones globales

Es probable que la presión combinada de los mercados europeo y chino se repercuta en toda la industria. Los fabricantes de automóviles rara vez diseñan interiores únicos para cada región. Si estos estándares se generalizan, los botones físicos pueden regresar a los vehículos en todo el mundo, no por demanda de los consumidores, sino por necesidad económica.

El cambio pone de relieve un reconocimiento cada vez mayor de que la seguridad debe prevalecer sobre las tendencias de diseño en el desarrollo de vehículos. Si bien algunos fabricantes pueden resistirse, las implicaciones financieras a largo plazo de las calificaciones de seguridad más bajas podrían resultar demasiado costosas para ignorarlas.