Mazda está de vuelta en el juego de los vehículos eléctricos (EV) con el 6e Atenza, un regreso muy esperado después de la discontinuación de su primer EV producido en serie, el MX-30. Este nuevo retroceso no es sólo otro intento; es una oferta significativamente más competitiva diseñada para enfrentarse a rivales establecidos.
Durante años, la estrategia de Mazda en materia de vehículos eléctricos fue en solitario: diseñar y fabricar el MX-30 íntegramente en Japón. El 6e marca un cambio, forjado en asociación con la filial china Changan Automobiles. Sin embargo, este no es un automóvil chino rebautizado. Mazda se ha integrado profundamente en el proceso de desarrollo, garantizando que el 6e se alinee con su dinámica de conducción y su filosofía de diseño.
Un esfuerzo colaborativo: aprovechar las fortalezas
Changan se encarga del desarrollo de la batería y de la tecnología central de la cabina, mientras que Mazda refina el exterior, el interior, el sistema operativo y, fundamentalmente, la suspensión y la dirección para los mercados europeos y occidentales. Esta asociación permite a Mazda capitalizar la experiencia china en la producción de vehículos eléctricos sin sacrificar sus puntos fuertes principales: calidad de conducción, manejo y diseño. El resultado es un vehículo eléctrico que pretende ser lo mejor de ambos mundos.
Dentro del 6e: pantalla táctil central
El interior es inconfundiblemente Mazda, con materiales de primera calidad como detalles en cuero y gamuza. Sin embargo, el 6e rompe con la tradición con un sistema de control altamente dependiente de la pantalla táctil. Todo, desde los limpiaparabrisas hasta los espejos, se gestiona a través de la pantalla central de 14,6 pulgadas. A pesar del escepticismo inicial, el sistema resulta sorprendentemente intuitivo, con una barra de menú personalizable para un acceso rápido a funciones esenciales.
La cabina incluye un grupo de instrumentos digitales de 10,25 pulgadas y un head-up display, ambos controlados también a través de la pantalla táctil. Si bien puede llevar algo de tiempo acostumbrarse, la capacidad de respuesta y el diseño lo hacen más fácil de usar de lo esperado.
Rendimiento y alcance: un enfoque equilibrado
El 6e tiene tracción trasera, una novedad en Mazda desde el RX-8. Cuenta con una batería LFP de 80 kWh y un único motor eléctrico que entrega 180 kW y 320 Nm de par. La aceleración a 100 km/h tarda 7,9 segundos. La batería admite carga rápida de CC de hasta 195 kW, logrando una carga del 30 al 80 % en aproximadamente 15 minutos.
Experiencia de conducción: refinada y cómoda
Las preocupaciones iniciales sobre una conducción suave resultaron infundadas. El 6e ofrece una experiencia de conducción bien organizada, especialmente a velocidades más altas. La suspensión, adaptada a las carreteras europeas, absorbe eficazmente los baches, mientras que el chasis se mantiene estable y controlado. El modo deportivo afina la dirección y maximiza el frenado regenerativo, aunque no es un verdadero sistema de un solo pedal.
El 6e no se trata de una aceleración violenta; prioriza el refinamiento y el confort. Se maneja bien en las curvas, pero no abruma con su rendimiento puro. Después de 400 kilómetros de conducción mixta, el consumo de energía promedió 15,6 kWh/100 km, ligeramente mejor que la cifra oficial WLTP.
Precios y seguridad: competitivos y seguros
El Mazda 6e estará disponible en dos variantes en Australia: el E35 GT (menos de 50.000 dólares) y el E35 Atenza (menos de 53.000 dólares). Ambos tienen un precio competitivo frente al Tesla Model 3 y BYD Seal.
Se prioriza la seguridad y el 6e obtiene una calificación Euro NCAP de cinco estrellas. Las características estándar incluyen control de crucero adaptativo, frenado autónomo de emergencia, monitoreo de puntos ciegos y un conjunto completo de sistemas de asistencia al conductor.
Veredicto final
El Mazda 6e Atenza es un bienvenido regreso al mercado de vehículos eléctricos para Mazda. No es una máquina de alto rendimiento, sino un liftback eléctrico refinado, cómodo y sorprendentemente atractivo. Al aprovechar su asociación con Changan y al mismo tiempo conservar su sensación de conducción característica, Mazda ha creado un vehículo eléctrico que se siente exclusivamente suyo.
