General Motors (GM) se enfrenta a una demanda colectiva consolidada en Michigan, derivada de decenas de miles de quejas sobre su motor L87 V8 de 6,2 litros. El caso combina casi una docena de presentaciones anteriores, acusando al fabricante de automóviles de vender a sabiendas vehículos con un defecto de diseño crítico que conduce a fallas catastróficas en el motor.
Riesgos y acusaciones de fallas del motor
Los demandantes alegan que el motor L87 es propenso a sufrir averías repentinas y graves debido a una lubricación inadecuada entre el cigüeñal y los cojinetes. Esto puede provocar un bloqueo total del motor o incluso daños estructurales, cuando los pistones rompen el bloque del motor. La demanda afirma que GM estuvo al tanto de estos problemas durante un período prolongado pero no los resolvió adecuadamente.
Vehículos afectados
El problemático motor L87 se encuentra en varios vehículos GM de gran volumen, entre ellos:
– Chevrolet Silverado 1500 2019-2024
– 2019-2024 GMC Sierra 1500
– Cadillac Escalade y Escalade ESV 2021-2024
– Chevrolet Tahoe y Suburban 2021-2024
– GMC Yukon y Yukon XL 2021-2024
Esto significa que una gran cantidad de propietarios de camionetas y SUV podrían estar en riesgo. La demanda es independiente de un acuerdo anterior con GM ($150 millones) relacionado con sus motores LC9 V8 de 5.3 litros, lo que indica que la compañía ha enfrentado demandas similares antes.
Preocupaciones de seguridad e incidentes reportados
Los datos de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) muestran al menos 1,157 informes de fallas en los cojinetes del motor relacionados con el L87 para octubre de 2025. Estas fallas se han relacionado con cuatro choques y múltiples incendios. GM recibió internamente más de 28,102 quejas relacionadas con el L87 para abril de 2025, con más de 14,000 informes de pérdida repentina de propulsión. Las denuncias también citan 12 accidentes, 42 incendios y 12 heridos.
Correcciones de recuperación inadecuadas
GM emitió un retiro del mercado para los motores afectados el año pasado, pero los demandantes argumentan que la solución fue insuficiente. Los concesionarios recibieron instrucciones de escanear los vehículos en busca de un código de falla específico (P0016) y reemplazar el motor si lo encontraban. Sin embargo, si no aparecía ningún código, la solución era simplemente un cambio de aceite (de 0W-20 a 0W-40) y una nueva tapa de aceite. Los críticos afirman que este enfoque no aborda los problemas mecánicos subyacentes.
La demanda consolidada subraya los posibles riesgos financieros y de seguridad asociados con el motor L87. Si se prueban, las acusaciones podrían resultar en daños significativos para GM y obligar a un retiro o rediseño más completo.






















