Uno de cada cinco accidentes de tráfico en los Estados Unidos involucra a un conductor que se pasa un semáforo en rojo. El Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras estima que estas infracciones cuestan alrededor de 7 mil millones de dólares al año. Esta cifra incluye daños a la propiedad, facturas médicas, salarios perdidos y altas primas de seguros. Cada año mueren unas 800 personas en estos accidentes. El problema no hace más que empeorar. Desde la década de 1980, el paso de semáforos en rojo ha aumentado en más del 10% en muchas zonas.
Las ciudades están contraatacando con medidas de control automatizadas. Se han instalado cámaras de semáforo en rojo en las intersecciones de todo el país. Estos dispositivos están completamente automatizados. Recopilan pruebas que las autoridades necesitan para procesar a los infractores. Si se pasa un semáforo en rojo, es posible que reciba una multa por correo varias semanas después. Incluirá una fotografía de su automóvil pasando la señal.
Pasarse los semáforos en rojo es responsable del 22% de todos los accidentes de tránsito en los Estados Unidos, lo que resulta en 800 muertes y $7 mil millones en daños cada año.
La tecnología detrás de estos sistemas parece compleja. No lo es. Toda la operación se basa en tres sencillas partes.
- Cámaras
- Desencadenantes
- una computadora
La configuración de la cámara
Se instalarán cámaras en las esquinas de las intersecciones. Están sujetos a postes de varios metros de altura. En la intersección, la lente apunta hacia adentro. Este ángulo describe un vehículo que pasa por la caja. La mayoría de los sistemas tienen cámaras montadas en las cuatro esquinas. Esta configuración permite múltiples ángulos. También cubre el tráfico desde diferentes direcciones.
Los sistemas más antiguos utilizaban cámaras de película. Las implementaciones más nuevas utilizan cámaras digitales. Los sensores digitales proporcionan imágenes de mayor resolución. También agiliza el proceso de recopilación de pruebas.























