Los fabricantes de automóviles de toda Europa han optado agresivamente por los vehículos eléctricos (EV) en los últimos años, a menudo a expensas de la tecnología diésel. Sin embargo, una adopción de vehículos eléctricos más lenta de lo previsto y la dinámica cambiante del mercado están provocando ahora un cambio sorprendente: Stellantis está reintroduciendo motores diésel en varios modelos clave. Esta medida pone de relieve un ajuste pragmático a la demanda de los consumidores y las presiones competitivas, en lugar de un abandono total de la tecnología de combustión.
El regreso inesperado
El resurgimiento del diésel ya se hace patente con el lanzamiento de un nuevo motor diésel de 2,2 litros en el Opel Zafira. Este motor genera 177 caballos de fuerza y 295 lb-pie de torque, ofreciendo un rendimiento respetable (0-62 mph en 10,6 segundos) junto con una supuesta reducción del 13% en el consumo de combustible y las emisiones de CO2 gracias a los avanzados sistemas de inyección directa y recirculación de escape.
Este no es un caso aislado. Reuters informa que Stellantis planea recuperar versiones diésel de al menos siete modelos de automóviles y camionetas de pasajeros en toda su cartera europea, incluidos Alfa Romeo Giulia, Stelvio y Tonale. La empresa cita la preferencia directa del cliente como el principal impulsor de esta decisión.
Por qué es importante el regreso de Diesel
El cambio hacia el diésel, a pesar de su decreciente cuota de mercado general, es estratégicamente sensato. Si bien los vehículos diésel representaron solo el 8,9% de las matriculaciones de automóviles nuevos en la UE el año pasado (en comparación con el 34,5% de los híbridos, el 26,6% de los de gasolina y el 17,4% de los vehículos eléctricos), el segmento ahora enfrenta una competencia significativamente menor. Esto crea una oportunidad para que Stellantis se diferencie, particularmente frente a la afluencia de fabricantes chinos de vehículos eléctricos que evitan en gran medida las ofertas de diésel.
“Hemos decidido mantener los motores diésel en nuestra cartera de productos y, en algunos casos, aumentar nuestra oferta de sistemas de propulsión.” – Portavoz de Stellantis
El regreso del diésel también aborda una brecha en la asequibilidad. Los motores diésel pueden ofrecer una alternativa de menor costo a los vehículos eléctricos, especialmente en segmentos donde la ansiedad por la autonomía o la infraestructura de carga siguen siendo preocupaciones para los consumidores.
El panorama general: realidades del mercado
La prisa inicial de la industria por eliminar el diésel se basó en pronósticos demasiado optimistas de adopción de vehículos eléctricos y en la presión regulatoria. La realidad es que la transición de Europa hacia la movilidad totalmente eléctrica está resultando más lenta y compleja de lo previsto. Esto ha dejado un segmento del mercado desatendido, que Stellantis ahora se está posicionando para explotar. La medida no indica un rechazo a los vehículos eléctricos, sino más bien un reconocimiento de que los motores de combustión, particularmente el diésel, todavía desempeñan un papel viable en el corto y mediano plazo.
En conclusión, la decisión de Stellantis de reintroducir los motores diésel es una respuesta calculada a las condiciones del mercado, la demanda de los consumidores y el panorama competitivo. Refleja un enfoque pragmático hacia la diversificación del sistema de propulsión, más que un compromiso ideológico con una sola tecnología.























