El Ford GT Mk IV se ha convertido oficialmente en el automóvil de gasolina más rápido en dar la vuelta al infame Nürburgring Nordschleife, completando el circuito de 12,9 millas en unos impresionantes 6 minutos y 15,977 segundos. Este logro lo coloca en tercer lugar entre todos los vehículos jamás probados en la pista, solo detrás del Volkswagen ID R totalmente eléctrico y el Porsche 919 Hybrid Evo híbrido.
Rendimiento y contexto
El récord del GT Mk IV es significativo porque reafirma el dominio de Ford entre los fabricantes estadounidenses en Nürburgring, superando el récord anterior que ostentaba el Chevrolet Corvette ZR1X. También vale la pena señalar que Ford utilizó al conductor profesional Frédéric Vervisch para el recorrido, mientras que el Corvette fue conducido por un ingeniero. Esta diferencia en las habilidades del conductor añade matices a la comparación, ya que la experiencia en carreras profesionales es fundamental en una pista tan exigente como Nordschleife.
El auto en sí representa la versión final de la generación actual GT, construido exclusivamente para uso en pista y limitado a sólo 67 unidades, un guiño a la histórica victoria de Ford en Le Mans en 1967. Sus 789 caballos de fuerza (un salto significativo con respecto a los 650 hp del GT legal para carretera) se entregan a través de una caja de cambios secuencial especializada, optimizada para un rendimiento agresivo en la pista. La suspensión adaptativa, desarrollada en colaboración con Multimatic, mejora aún más el manejo y el control.
Por qué esto es importante
El Nürburgring Nordschleife a menudo se considera la prueba definitiva para el rendimiento del automóvil. Establecer un récord allí no se trata sólo de velocidad; se trata de demostrar la durabilidad, el manejo y la ingeniería centrada en el conductor de un vehículo en condiciones extremas.
El hecho de que el GT Mk IV sea un automóvil con motor de combustión pura que haya logrado este tiempo es especialmente digno de mención en una era en la que los vehículos eléctricos dominan cada vez más los récords de la pista. Demuestra que la tecnología tradicional de combustión interna aún puede competir al más alto nivel cuando se la lleva al límite.
Potencial futuro
Ford ha indicado que el tiempo del Mk IV podría mejorarse aún más, ya que la carrera estuvo limitada por las condiciones climáticas frías. La vuelta completa del coche está disponible para su visualización, mostrando la potencia bruta y la precisión necesarias para conquistar Nürburgring.
El éxito del Ford GT Mk IV es un testimonio de la ingeniería enfocada y la habilidad del conductor, reafirmando su lugar como un competidor formidable en el mundo de los automóviles de alto rendimiento.
